<img src="http://tkfiles.storage.live.com/y1pYro2KZLTjDVDAQWykciwtsl5bUDPFIyTvzs40Npz3V392AHHNL3Ff5sf7O0Jgc8ZB-NuGOQEYtI"></img>
Ella era una niña buena, de casa pobre, con muchos hermanos. Vivía en una familia llena de amor, pero con mucha escasez. Una mañana de Reyes la niña recibió un regalo. Sus ojos se iluminaron, puesto que se trataba de una muñeca de papel. Ella jugaba, gozosa, con aquel presente especial y único, sólo para ella, que ese día, por su bondad, le habían dejado.
La niña jugaba como si la muñeca de papel fuera su hijita, y como le habían enseñado que se hacía con los bebés, la quiso bañar.
Al tocar el agua la muñeca de papel ésta se desmenuzó, y la pobre niña y sus padres vieron como ese juguete, que tanto esfuerzo había costado a los Reyes Magos hacer llegar a su casa, se desmenuzaba en el agua y, pedacito a pedacito, desaparecía por el sumidero: las piernitas, el cuerpito, los bracitos... y finalmente, los ojos.
Asi la niña ,al pasar el tiempo, ya mayor .... comprendio que las cosas mas hermosas, las ilusiones, los recuerdos con sus alegrias y sus tristezas siempre quedan y aportan la sabiduria necesaria para enfrentar la vida.
El regalo mas preciado es aquel que permanece en nuestro corazon hasta el final de los dias y esa muñeca de carton la lleva siempre en su corazon para no olividarse que un dia fue única y que las cosas materiales desaparecen , pero el acto de amor de ese regalo fue eterno.